DOS HALLAZGOS ACERCACA DEL PROCESO CREADOR
El interlocutor imaginario.- La Ruta de la Creación y sus seis Etapas .
1. El "interlocutor imaginario"
En un estudio acerca de las dificultades para escribir, utilizando la metodología de las Investigaciones Dramáticas(1), se pudo determinar que toda redacción implica un destinatario intrapsíquico, el Interlocutor Imaginario. Es decir, a todo escrito (artículo, libro, poesía, etc.), producto manifiesto del acto de escribir, subyacen siempre tres elementos que es imprescindible considerar para conocer más a fondo el proceso psicológico de escribir: autor, obra e interlocutor imaginario. También se evidenció que, muy frecuentemente, los bloqueos y otras perturbaciones procedían de este tercer personaje.
Este interlocutor no era, pues, una persona. De ahí la denominación. Todavía más, aún cuando el escrito estuviese manifiestamente destinado a una persona, en el mundo interno del escritor se observaban otras determinaciones, como se hizo evidente con la ayuda de las técnicas dramáticas. En estos casos, la persona a la que se destinaba el escrito era el revestimiento externo de un personaje intrapsíquico al que en una escena interna fantaseada el individuo ofrecía ese escrito.
De las características del interlocutor imaginario dependían, en gran medida, las dificultades en el proceso de creación, e incluso, la posibilidad de existencia del escrito. Son frecuentes, por ejemplo, interlocutores imaginarios que irrumpen (como un pensamiento intercurrente, tal vez) con una crítica despiadada y prematura, llegando a hacer abortar el intento creador.
Dado que las tres entidades son interdependientes, como formando un todo, al actuar sobre aquel sector de la totalidad que se presenta más desconocido y se lo esclarece, se producirán cambios beneficiosos en los tres elementos y, por supuesto, en la persona, liberándola tal vez de inhibiciones. Hacer consciente lo inconsciente es el modo de proceder del psicoanálisis.
Fue evidente, ya en la investigación inicial que llevó a descubrir esta dinámica de la producción literaria, la posibilidad de producir desinhibiciones modificando las características del interlocutor imaginario; para ello: hacer conscientes sus rasgos y sus conexiones con otras zonas de la personalidad y, muchas veces, determinar la historia de su constitución.
Muy pronto estos hallazgos se evidenciaron aplicables a todos los campos donde se manifiestan procesos creativos.
2. La Ruta de la Creación
Las obras que el ser humano crea pueden adquirir infinitas e impredecibles formas. Sin embargo, el proceso de la creación, movilizado por un impulso persistente, la voluntad de creación, sigue ciertas dinámicas que son ineludibles, la sucesión de las cuales constituye la "Ruta de la Creación" .
Se trata de una secuencia de seis etapas de carácter definido. Una dinámica básica moviliza y atraviesa todo el proceso. En los casos en que el proceso se da en la forma lo más completa y armoniosa, observamos lo siguiente:
Esta Ruta tiene su punto de partida en las pulsaciones (la expresión "chispa creadora" hace referencia a ellas) que se producen en un lugar absolutamente central del individuo. En el trascurso de la creación de una obra se suelen producir sucesivas oleadas de tales pulsos
Ese lugar corresponde, está situado, en el
"Mundo de lo Sin Forma" . El pasaje por esta zona de la Ruta lo experimenta el creador como:
"entusiasmo" (1ª etapa) y como
"juego dichoso" (2ª etapa) .
Son los momentos de la "inspiración"
A continuación, la Ruta pasa por el
"Mundo de las Formas en Gestación" , región donde las formas primero
se gestan como núcleos (3ª etapa) y luego
se organizan (4ª etapa).
Finalmente, alcanza el
"Mundo Manifiesto", el "de las Formas" , donde las obras
aparecen (5ª etapa) . Y, todavía más, si sus valores lo justifican, las obras pierden su dependencia del sujeto (o equipo) que las ha creado y
se difunden (6ª etapa) en la cultura, como ofrendas o " regalos" a la sociedad y la cultura.
A lo largo de esta ruta los tres elementos van modificándose (la obra, por supuesto; pero también el aspecto activo del creador y el interlocutor imaginario). Gracias a este mapa es posible situar habilidades e inhibiciones específicas de determinado creador o equipo (diagnóstico) e incidir en los bloqueos o inhibiciones parciales que se han podido localizar en una u otra etapa.
Autor: Dr. Carlos Martínez Bouquet
Mas información : martinezbouquet@arnet.com.ar
(1) Investigaciones Dramáticas
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